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Archive for marzo 2011

Sólo al conocer el dolor de la derrota podemos aprender a dominar la frustración de un fracaso en la vida diaria.

Es nuestra característica, de los seres humanos, de ordenar nuestro comportamiento encauzándolo hacia las metas que consideramos que han de satisfacer nuestros impulsos en la búsqueda de los objetivos que perseguimos.

Es frecuente, que no podamos satisfacer íntegramente estos impulsos, ya sea por circunstancias ajenas a nuestra voluntad o, también, por causas imputables a nosotros mismos.


Así que todos los que pasamos por este planeta, afrontamos alguna vez eso que hemos denominado frustración y habremos aprendido ya afrontarla, aunque hay muchos que no han podido salir del estado que la origina cuando no se le ha enfrentado adecuadamente.


Se entiende, que la frustración es una situación de tensión emocional. Aprender a detectarla y conocer sus causas es el primer paso para superarla.


Es un sentimiento que fluye cuando no se consigue alcanzar el objetivo que uno se ha propuesto y por el que se ha trabajado, luchado. Esto da paso a que se manifieste la ansiedad, rabia, depresión, angustia, ira, desde luego, sentimientos y pensamientos autodestructivos para el sujeto.


La frustración puede ser desencadenante de problemas psicológicos, con lo que hablaríamos de frustración patológica, caso en el que se debe acudir a un profesional.


Es así que la sensación de frustración es ocasionada por la interferencia que impide la ejecución, en el momento oportuno, de un objetivo. De la suma de sensaciones de frustración que se podría tener guardadas en el inconsciente se genera la sensación de fracaso, causante en la mayoría de los casos de la auto-agresión.


Entonces podemos decir que se entiende por frustración el estado de decepción creado emocionalmente cuando alguien espera realizar su deseo y se ve impedido de hacerlo.


La importancia de la frustración ha sido puesta de manifiesto prácticamente por todas las ciencias del espíritu: la Psicología experimental, la Psicología evolutiva, la Psicopatología evolutiva, la Psicopatología, el Psicoanálisis, la Historia, etc., también en el campo de la Psicología animal se han hecho estudios sobre las consecuencias de la frustración.


El proceso de madurez no es más que una larga carrera de obstáculos. A lo largo del desarrollo vital nos encontramos con numerosas barreras que impiden o dificultan la realización de nuestros deseos e impulsos


No todas las frustraciones son conscientes; muchas de ellas, especialmente las que tuvieron lugar en la infancia, son reprimidas y permanecen inconscientes. Cuando estas frustraciones implican una intensa descarga emocional pueden convertirse en causa de neurosis, o por lo menos en factor desencadenante de la misma.


Cuando la frustración se plantea en el plano consciente, normalmente es aceptada y no constituye un elemento distorsionante de la personalidad. El Psicoanálisis ha acentuado la importancia de las frustraciones debidas a la temática planteadas por el complejo de Edipo.


Una persona puede sufrir heridas psíquicas como consecuencia de un acontecimiento o situación que influye de forma negativa en su vida. Algunos acontecimientos de la vida pueden marcarnos de manera decisiva ya sea por la intensidad de ese acontecimiento, o ya sea porque se trate de alguien psicológicamente débil.


Los traumas pueden producirse a cualquier edad, aunque quizá la edad más frecuente sea la infancia y la juventud ya que son los periodos en los que personalidad no se ha configurado aún y cualquier acontecimiento puede influir de forma más decisiva.


De una experiencia dolorosa, unas personas aprenden, reflexionan y obtienen conclusiones positivas que les hacen por ejemplo más flexibles, tolerantes e incluso fuertes. Otras, sin embargo, se hunden y no ven salida.


Cualquiera que sea la causa que imposibilite la satisfacción de nuestros impulsos, el resultado siempre será el desajuste emocional que se ha de manifestar en forma de frustración o de conflicto que nos producirá el estado de ansiedad que puede llevarnos a la utilización de los mecanismos mentales de defensa y evasión que pongan en peligro nuestro desarrollo emocional.


Entonces cuando hay un impulso, un deseo, y la persona no es capaz de satisfacerlo, aparece entonces lo que en Psicología se llama frustración. Que se manifiesta como un estado de vacío o de anhelo insaciado.


En conclusión, podemos conseguir asumir nuestras limitaciones es un punto fundamental ya que cuando sabemos convivir con las frustraciones es cuando nuestras metas y objetivos se asientan sobre un plano real, relegando nuestros objetivos o deseos inviables, sabiendo en todo momento que no somos superhombres.


Lo que está claro es que de una experiencia dolorosa, unas personas aprenden, reflexionan y obtienen conclusiones positivas que les hacen por ejemplo más flexibles, tolerantes e incluso fuertes. Otras, sin embargo, se hunden y no ven salida. Para estos últimos recordar que lo mejor es pedir ayuda, hacer un trabajo de superación y entender estos acontecimientos como algo más de la vida y no como el motor de la misma.

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¿ESTAMOS CON LA PAREJA, QUE QUEREMOS?
“Quizás os parezca raro pero el primer paso está en comprender lo que sucede en vuestra relación y la única manera de conseguirlo es mirando dentro de vosotros mismos. Si tenéis el valor de permanecer solos con vosotros mismos, os daréis cuenta que cada día seréis más fuertes para abordar vuestros problemas, de esta forma os sentiréis libres y capaces de pasar a la acción.Una vez superado el miedo a la soledad, abandonareis todo resentimiento hacia el otro, porque seréis independientes. Apenas lo hagáis, os daréis cuenta que la infelicidad y la insatisfacción que sentíais desaparecen. Probad y experimentad el perdón, intentad dar más bien que esperar a recibir, tened paciencia y sed constantes, y os sorprenderéis transformados. ¡Mejoraréis! (Paloma Gascón. Psicoterapeuta.)


Todos necesitamos amar y por supuesto ser amados, pero muchas personas se preguntan, como si no estuvieran seguros de la persona con quien conviven. ¿Estoy con la pareja que quiero?


El tema del amor ocupa mucho lugar en nuestras vidas; cataratas de palabras se han escrito sobre el amor, miles de canciones están basadas en el amor y hasta las tragedias pasionales tienen que ver con el amor.


Muchos creen que el amor es cuestión de suerte, como una lotería, sin embargo no es así, porque el amor verdadero exige esfuerzo y sabiduría.


A veces la falta de amor produce una sensación de aislamiento y no pertenencia y un sentimiento de vacío difícil de llenar.


La mayoría de las personas pretende ser amada y todo el esfuerzo está orientado a atraer a alguien que la ame dispuesto a satisfacer su necesidad de afecto, sin tener en cuenta la propia capacidad de dar amor.


Las causas más comunes de saber si estamos con la pareja que queremos, se encuentra, por difícil que parezca, el que no conocemos a bien a la persona que es nuestra pareja, esto no tiene nada que ver con el tiempo que llevas al lado de esa persona, ya que podemos pensar esto a los pocos días de conocer a esta persona, o después de muchos años de vivir con ella. Lo cual quiere decir que en realidad no tuvieron calidad y profundidad en la relación que han llevado.


Nadie cree que sea necesario aprender algo sobre el amor porque lo consideran un arrebato propio de la naturaleza, confundiendo de esta manera una ocasional experiencia emocional con el amor verdadero.


Tampoco nadie quiere renunciar al amor romántico y desean que luego se consolide y se transforme en algo siempre romántico pero también serio, comprometido y que logre trascender los avatares del tiempo.


Pero otra de las causas recurrentes es el haber iniciado y mantenido una relación con una persona, buscando que sustituya a otra con quien estábamos ligados emocionalmente.


Lo que popularmente se conoce como "sacar un clavo con otro clavo".


Estamos inmersos en una sociedad de consumo donde todo se compra y se vende para ser usado.


La línea divisoria entre objeto y persona ya no es tan nítida como solía serlo cuando no todo se podía comprar.


Las elecciones de pareja ya no se basan en sentimientos sino en requisitos que hay que cumplir dentro del espectro de la demanda general, determinado por la cultura y las modas.


De esta manera cada uno ofrece su mercadería tratando de que en el intercambio no exista un desequilibrio de valores que pueda interferir en la relación.


Es un modo de establecer vínculos casi tan parecidos como los matrimonios arreglados de antaño, que nos parecían tan ridículos y fríos.


También podríamos decir que persona con quien estas cambió mucho, ya no es la misma persona que conociste y con quien trataste al principio de tu relación; tal parece que mantienes una relación con otra persona.


También se da el caso de que no logras ubicarte y sentirte a gusto al lado de las personas que son importantes para tu pareja, como son su familia, sus amigo y compañeros de trabajo.


Sin embargo, a pesar de tomar previsiones de toda índole y tratar de superar esta etapa de dolor y cambios te produce dolor y tristeza. Y te llevan al fracaso.


Estos fracasos nos demuestran que mantener un amor verdadero no es innato ni prefabricado sino que exige un aprendizaje. Se puede aprender a amar para siempre a alguien si tenemos mayor conciencia de nosotros mismos.


El sentimiento de aislamiento es propio de la naturaleza humana y es el origen de la angustia. La vida del hombre de hoy se centra en cómo superar su soledad.


Existen casos en los cuales los intereses sobre el futuro parecen no ser los mismos; se puede dar el caso en que él o ella no quieren tener hijos, mientras que el otro si lo quiere.


Resulta difícil lograr superar el estado de separación y lograr recuperar el anhelo de pertenencia y unión, en una sociedad donde el individuo no se puede diferenciar del otro.


La masificación atenta contra la identidad y nos convierte en objetos que son más valorados y aceptados en la medida que hacen, dicen, usan, y piensan lo mismo.


Conclusión


Si el amor es dependiente, no es verdadero amor, estamos necesitando que alguien nos de algo, compañía, sexo, status, y eso ya es utilizar al otro como una cosa, entonces podemos tolerar malos tratos y agresiones, porque no podemos prescindir de esas cosas.


Amar es ver al otro, en tanto que otro, alegrarse de sus aciertos y apenarse con él de sus errores, para acompañarlo con cariño en su vida diferente y única y para sentir que también formamos parte de su universo.


La aceptación del otro como es, constituye el pilar fundamental de una pareja, que es la capacidad de despojarse de las imágenes idealizadas y ver a la persona concreta para aceptarla tal cual es.


Si estás dispuesta a no quedarte de brazos cruzados, esperando a que la vida, el tiempo, la suerte o los demás te resuelvan la vida, haz algo ya!

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